PÁLIDO REFLEJO

Caminando, haciendo unas compras, vi mi reflejo en una vidriera. No pude evitar tomar una foto. Esto no pretende ser una reflexión triste, de alguna forma nos hemos “adaptado” a todo esto que hemos vivido. ¿Se extraña nuestras vidas de antes? Pues si, pero aún dentro de estos tiempos difíciles hay momentos buenos. Valorémoslos. Sobre todo apreciemos lo que verdaderamente importa, creo que es una de las enseñanzas de esta pandemia. Aprovecho para agradecer sus visitas a mi rincón de la blogósfera. ¡Gracias!

Foto tomada por Ana Laura Piera

LA PESTE

Cuentos cortos a partir de una foto

foto tomada en Nepal, autor desconocido.

Cuando salí de la escuela el abuelo me esperaba. “Julián, el pueblo se echó a perder, se pudrió”.

Pensé que la locura senil se había apoderado al fin de él, pero mientras caminábamos lo pude percibir, un olor a podrido saliendo de las casas, edificios, de todas partes. La gente se cubría boca y nariz para que sus almas no respirasen el hedor, pero era tarde porque la podredumbre emanaba de ellos también.

El abuelo me dijo: “Te mostraré algo” y subimos al Cerro de la Cruz. Desde la cima vi una fila de vehículos de todo tipo, una víbora ponzoñosa alejándose del pueblo.

—¿A dónde van abuelo?

—A llevarse la peste a otro lado, quizás haya aún una esperanza para nosotros.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

Cuento publicado originalmente en 2005
Participante de un concurso de BBC Mundo, Cuentos Cortos a partir de una foto / Escogido entre los 10 mejores. (link abajo)

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/espacio_del_lector/newsid_4339000/4339767.stm

Definitivamente es una antigüedad y sin embargo en el contexto que vivimos lo encuentro actual. Muchas personas acaban con el alma podrida antes que el cuerpo, esa sería una primera lectura y una segunda sería en el contexto pandémico que vivimos y que esperamos pase. (Ojalá fuera tan sencillo como en el cuento).

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EL JUEGO

Photo by George Becker on Pexels.com


Desde lo alto de la torre, el Rey y la Reina miran el campo de batalla. La lucha fue terrible: la mitad del ejército cayó, pero el Reino permanece. Los ojos de la Reina se vuelven agua salada ante la visión de los charcos de sangre y los cuerpos muertos. Abajo, un grupo de frailes se apresuran a dar la última bendición a los que están muriendo

—Es hora de su medicación.

La escena es interrumpida por la enfermera de turno, quien derrama una cascada de absurdas pildoritas de colores en la mano temblorosa de Artemio.

—Le hemos dicho que no se quite la ropa. ¿Dónde dejó su camisa? ¡guarde ese juego! están prohibidos en los cuartos, ya lo sabe.

El Rey, la Reina, los Peones, la Torre… todo cae en el interior de la caja de madera, arropados suavemente en el forro de terciopelo, dormirán hasta que en la casa de locos haya espacio para la cordura despiadada del ajedrez.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

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EN TU MUNDO

Cuento corto, original.

La angustia de la noche anterior casi se borra del todo al contemplar mi primer amanecer en este mundo:  tres magníficos soles, como esferas incandescentes colgadas de un cielo de tintes violáceos, me han dado la bienvenida. De un mar lejano me llega murmullo de olas —bramidos formidables atenuados por la distancia—. Mi nave se averió y me ví obligado a descender en este extraño planeta, estoy solo, lejos de los míos y, sin embargo, la belleza de este amanecer me da esperanza. 

Cuando se  terminaba la provisión de oxígeno de mi traje espacial, decidí quitarme el casco protector. Aunque sabía que había una atmósfera no sabía si ésta podía sostener mi vida. Estaba preparado a morir. Incluso había imaginado el ruido sordo que harían mis pulmones al estallar dentro de mí.  Sin embargo, para mi sorpresa, me encontré con que podía yo respirar el aire de este mundo. Inhalo y exhalo un aire dulzón que me recuerda el olor de unos caramelos que nos daban como recompensa por portarnos bien cuando mis hermanos y yo éramos niños. La fuerza que me dan estos recuerdos se ve opacada ante la visión de mi nave rota e inservible. Un lúgubre pensamiento invade mi mente: ” Moriré solo en este lugar”.

Me han despertado unas cosillas que flotan en el aire, rozaron mi rostro y me hicieron estornudar. Son transparentes y luminosas, de movimientos lentos y sincronizados; si me quedo quieto y cierro mis ojos, puedo pensar que son caricias, si, caricias de este mundo a mi cuerpo maltrecho, creo que me dicen que no desmaye, que todo estará bien.

Definitivamente dejé mi nave, nada puedo hacer con ella. Me alejo y lloro, no sé que será de mí. La incertidumbre duele, el miedo aprisiona mi corazón.

Te ví mirándome mientras te ocultabas detrás de un cerro transparente. ¿Acaso no ves que te puedo ver a través de él? Primero sentí temor y luego una inmensa alegría, ¡por fin! ¡alguien! fui corriendo a tu encuentro, pero cuando pensé alcanzarte  habías desaparecido ¿regresarás? ¿o eres acaso una mala broma de mi mente?

Siento tu presencia muy cerca, a veces te veo, otras te adivino, unas más te huelo. Hueles al aire salobre que se respira a la orilla del mar.  No sé quién eres ¡vaya! con esos tres ojos asomados en tu rostro y ese par de corazones latiendo furiosos dentro de tu pecho ni siquiera sé “qué” eres; sólo sé que me buscas y yo te necesito. ¿Llegaré a conocerte? Ahora soy yo el que te sigue, busco tus huellas de siete dedos, necesito encontrarte.

Un nuevo amanecer nos sorprende sin saber a ciencia cierta dónde acabas tu y dónde empiezo yo.  Poco a poco me vuelvo uno contigo, me integro felíz a tu ser, me acomodo en tí aunque siento que me faltan extremidades y sentidos para colmar tu ávido cuerpo, lleno de multiplicidades. Hoy ya no hay ayeres para mí, sólo puedo pensar en mañanas contigo, mañanas que inician como hoy: con esos tres magníficos soles dorados como testigos de este abrazo infinito.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

Para este cuento me inspirè en la canciòn de Zoe: https://youtu.be/qv-pyT2_GEQ

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IR A CONTRACORRIENTE

En medio del caos 2020, hay luces de esperanza.

dibujo por Ana Piera /Tigrilla

Todos hemos estado ahì, en ese lugar al borde del abismo, cuando tienes la opciòn de saltar a un estado de tristeza o de plano depresiòn, o decides dar dos pasitos atràs y empiezas a dar gracias por todo lo que SI tienes.

Sin duda son tiempos difìciles. Hay que estar siempre conscientes de que para algunos lo es màs que para otros. Aunque a veces sale nuestro yo egoìsta a quien le vale un pepino los demàs y sòlo quiere revolcarse en su pena. Està bien, siempre y cuando regresemos a ese punto donde damos esos dos pasitos atràs y nuevamente nos cuidamos a nosotros mismos y tenemos la capacidad de ser empàticos de nuevo. A veces hay cosas que ayudan.

Estos dìas la “cosa” que me ha ayudado mucho es el nacimiento de un nuevo integrante de mi familia: mi primer nieto. Y ahì tengo dos reflexiones al respecto: una: mi hijo me hizo abuela joven y pues por un lado quisiera ahorcarlo, (cosas de la vanidad), pero por otro, esa pequeña personita que acaba de llegar a este magullado mundo me da esperanza. Debo confesar que cuando supe del embarazo no me entusiasmè mucho, pensaba que no era momento para esto. Tendemos a pensar que lo que nos pasa es lo PEOR que ha pasado en este mundo y NO ES CIERTO. Una mirada al pasado nos confirma que todo el tiempo estàn pasando cosas que ponen a la humanidad a prueba y de alguna u otra forma salimos adelante. Ir a contracorriente de todo lo malo que sucede es hacer una declaración de esperanza en un futuro mejor.

¿A tì què te ayuda a seguir?, ¿què te consuela cuando estàs al borde del abismo?

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

New Soul / Alma Nueva

alguna vez fuimos almas nuevas…

Canta: Yael Naim

I’m a new soul I came to this strange world hoping I could learn a bit about how to give and take.
But since I came here felt the joy and the fear finding myself making every possible mistake

la-la-la-la-la-la-la-la…

I’m a young soul in this very strange world hoping I could learn a bit about what is true and fair…

Soy un alma nueva…vine a este mundo extraño esperando poder aprender un poco acerca del recibir y del dar. Pero desde que lleguè acà sentì la alegrìa y el miedo y me encontrè cometiendo todos los errores posibles.
la-la-la-la-la-la….
Soy una alma joven en este muy extraño mundo con la esperanza de conocer un poco acerca de lo que es verdadero y justo…

EL ARBOL SOLITARIO

Cuento corto, original.

Photo by Skitterphoto on Pexels.com

La soledad no es buena” -se dijo- “soy un àrbol infeliz”. Lloraron sus ramas, lloraron sus raìces, su tronco sudò sangre, no era la primera vez que pasaba, a menudo se rebelaba contra su destino y clamaba por un alivio que nunca llegaba.


Maldecìa su semilla que el viento esparciò y alejò de otros como èl, plantàndolo en medio de un terreno àrido y solitario. Privado de compañìa, languidecìa lentamente.   La tristeza habìa pintado sus hojas de amarillo en plena primavera, su tronco joven se desmoronaba como si de un arbol centenario se tratase, sus ramas se elevaban al cielo maldiciendo su suerte. “Quiero morir” se repetìa una y otra vez.
Aquella ocasiòn sin embargo, serìa distinta y en medio de una tormenta formidable, un latigazo de luz penetrò su carne de madera hirièndolo profundamente. Agradeciò aquel dolor insoportable, pensando que el fin sobrevendrìa ràpido.  Pero pasaron dìas y la anhelada muerte no acababa de secar su savia. El dolor, cual crisol purificador, hizo que el àrbol comenzara a ver  todo con ojos nuevos y pudo percibir que despuès de todo no estaba tan solo, le acompañaban piedras y arbustos preñados de una escondida belleza y armonìa. Tambièn le rodeaban insectos y aves, el sol y la luna, incluso el manto nocturno bordado de luces eran compañìa para èl. Debajo de sus ramas chamuscadas viò  a innumerables animales que se guarecìan en su sombra. Se sintiò distinto y renovado, inmediatamente se instalò en èl una firme voluntad de vivir. Al poco tiempo su herida habìa sanado y entonces se erigiò orgulloso, mas bello y noble que nunca en medio del paraje. Con el contentamiento, vino la serenidad.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

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