NO TE CONOZCO

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Desperté y ahí estaba junto a mí, como siempre.

—Tu mirada me ha despertado—le dije con la mía llena de reproche.

—Lo siento ¿preparas café?

No podía creerlo, me despertaba y encima quería que me levantara presta a hacer café. Lo hice, porque también me apetecía y porque no puedo empezar la jornada sin unas tres tazas. (Cortado y sin azúcar).

Entré a mi portátil a asomarme por los blogs literarios que sigo.

—¿Qué? ¿Hoy no entras a ver noticias?—dijo extrañado.

—No me interesa, ya sé lo que voy a encontrar: hambre, pandemia, muertos, pandemia, corrupción, pandemia, encierro, pandemia, restricciones, cubrebocas, distancia, desinfectante…

—Estás muy pesimista— comenzó a vestirse—. Lo ví sacar una peluca de colores, un traje estridente y enormes, rídiculos, zapatos a juego.

Me le quedé viendo, nunca lo había visto así.

—¿Qué? ¿no puedo ser un payaso?— dijo mientras se ponía una extravagante naríz roja —¿o prefieres el disfraz negro que incluye la guadaña?

Callé y me le quedé viendo con curiosidad.

El día salió vestido de payaso y en efecto fue una fecha llena de risas, bromas y cosas inesperadas; como si la gente a mi alrededor se hubiera confabulado con él para hacerme el día ligero.

Por la noche, al acostarme, se acercó y me susurró al oído: piensa en mí como una persona que no conoces, y así cosas nuevas pueden pasar.

AUTOR: ANA LAURA PIERA / Tigrilla

HISTORIA DE UN DISFRAZ

Cuento corto, original

Desafìo: Hacer un cuento corto con las siguientes palabras obligatorias: curtiembre, fèlido, orujo, vivìparo, xilòfago

Resultò difìcil llevarla hasta su CURTIEMBRE. Era enorme,
precisamente por eso la habìa escogido, la abundancia de piel le
garantizaba que tal vez, sòlo tal vez, no tendrìa que matar
de nuevo. Ella se habìa resistido como un FELIDO pero èl
habìa decidido que no tendrìa futuro. La chica
exhalò su ùltimo suspiro entre sus brazos. Con un movimiento
brusco la aventò como un fardo sobre su mesa de trabajo. Un rastro
de sangre lo precedìa pero eso a èl no le importaba.
Tomò un trago de ORUJO mientras visualizaba con placer la obra
que pronto quedarìa terminada: Una piel de mujer para èl. Para portar sobre su piel de hombre, para sentirse por fuera como se sentìa por dentro. Sin embargo, los XILOFAGOS que roìan desde hacìa años su taller tendrìan la ùltima palabra: con el techo y paredes de madera colapsàndose sobre èl, desaparecìan tambièn sus sueños. Vìctimas y victimario acabarìan siendo alimento de los VIVIPAROS del bosque.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

debo añadir que no fuè facil, hay palabras que no se prestan para un cuento de palabras obligatorias. Obvio mi inspiraciòn està en la pelìcula de Hannibal Lecter, hay por ahì un personaje secundario que me inspirò. Dejo un pequeño diccionario de las mismas:

diccionario:

curtiembre: curtidurìa donde se trabajan pieles
fèlido: animales como el leòn, gato
orujo: hollejo de uva, residuo de la aceituna, aguardiente
vivìparo: animal cuya hembra pare hijos en la fase de fetos bien desarrollados (mamiferos)
xilofago: insectos que roen la madera