DESCONEXIÓN

Photo by Sigmund on Unsplash

Llegó muy cansada del trabajo. Ser mesera en tiempos pandémicos resultaba doblemente duro. Tenía que traer cubrebocas, careta y estar pasando cada cierto tiempo por la estación desinfectante donde la envolvían en una neblina aséptica. La paga no era mucha y las propinas escaseaban. Su estado anímico pasaba por un momento bajo: sus padres vivían lejos y no podía visitarles, el novio la había dejado por una amiga y para colmo, un compañero del trabajo la acosaba.

El pequeño y humilde departamento que rentaba arriba de una farmacia le parecía el paraíso después de la jornada habitual. Hurgó en su pecho y lentamente fue sacando tres metros de cable que terminaban en un conector USB que enchufó en un tomacorriente especial. Se dejó caer en el sillón de siempre.

La corriente entró en su cuerpo y el leve hormigueo la hizo relajarse y adormecerse. Extendió el brazo derecho y con su mano izquierda oprimió la piel a la altura de la muñeca. Se evidenció una pequeña sección rectangular que se replegó sobre sí misma y reveló un pequeño interruptor de encendido / apagado. Presionó para apagarse, un temporizador incorporado la volvería a activar en tres horas.

Era el momento de ahogar sentimientos, preocupaciones, flotar en la negrura mientras el hormigueo le masajeaba el cuerpo y el alma. Morir por un rato, para luego prenderse recargada, más entera. Mejor.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

Si te gustó compártelo. Si ves errores indícamelos. Cualquier comentario es bienvenido, gracias por pasar y leer.

16 comentarios en “DESCONEXIÓN

  1. Como suele pasar con lo textos interesantes.. a mí también me produce sentimientos encontrados… sabemos de ella poco, salvo lo difícil y poco gratificante que es su día a día. En este sentido, esa conexión artificial podría juzgarse como parte de la deshumanización del mundo y su vacío. sin embargo a ella la recarga y se siente como algo vivo y esperanzador…

    Gracias!🔌

    Le gusta a 1 persona

  2. ¡Hola, Ana! Sin duda que el relato podría inspirar hasta a Asimov con esa androide de inteligencia artificial y emocional, pero que sin duda sabe cómo desconectar. Ni ella se libró de la mascarilla… Una estupenda Scifi. Un abrazo!!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s