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EL PRIVILEGIO DE LOS DIFUNTOS

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“EL PRIVILEGIO DE LOS DIFUNTOS”

 

Lo primero de que tuve conciencia fue el frío, un frío como nunca había sentido, era algo que además de congelar carne, sangre y huesos, iba todavía mas adentro, hasta el espíritu mismo. Después sentí la tierra, una tierra granulosa y húmeda que me envolvía como una mortaja ….los muy cabrones me han de haber echado a la fosa común, pensé. Abrí la boca y quise gritar de indignación y toda esa tierra se precipitó a mis entrañas muertas, la sensación fue de asfixia; tuve que hacer un gran esfuerzo para liberarme de mi cuerpo, no fue un esfuerzo físico sino mas bien algo mental y cuando por fin pude abandonarlo a él y a esa horrible tumba, me sentí ligero como el viento, antes de irme de aquel lugar no pude evitar despedirme de aquel cuerpo que me había contenido durante mis 38 años de vida. La verdad me daba un poco de pena dejarlo ahí, solo. Traté de no pensar en el futuro que le aguardaba y mejor me concentré en mi nuevo estado, supongo que ahora era lo que muchos llaman un fantasma.

 

En vida me llamé Lorenzo, ahora no sé si sigo llamandome igual, supongo que sí, aunque dudo que alguien me llame por mi nombre ya. Primero pensé que el mundo de los vivos estaría lleno de muertos como yo, pero no es así, pareciera que soy el único y mi soledad me agobia. ¿Dónde andarán los demás? ¿por qué sigo yo aquí?, me siento olvidado, como quien ha perdido un tren o algo así.  Trato de distraerme un poco recorriendo mi pueblo, es uno como tantos otros en México: techos de teja, paredes blancas, calles empedradas y un aire limpio y vigorizante que sopla desde la montaña. Siempre supe que me quedaría aquí. Otros emigraron, se fueron de ilegales a Estados Unidos, tentados por la promesa de los dólares, sólo unos cuantos lo lograron, los mas regresaron difuntos, devorados por el desierto o por los hombres. Yo nunca soñé con irme, siempre que salía de San Javier, a los pocos días ya me andaba por regresar.Me imaginaba que era la misma tierra del lugar donde nací, la  que gritaba mi nombre para que volviera.

 

Esto de estar muerto tiene sus ventajas, no hay que tocar puertas pues uno las atraviesa y de pronto ya estás del otro lado,  fui a casa de mi tía Magda y me los encontré a todos cenando, si no me equivoco estaban comiendo pozole, el pozole que hace mi tía es famoso en San Javier….. pero en cuanto entré, empezaron a quejarse de mucho frío, el perro de mi tía comenzó a aullar y mi prima Antonieta comenzó a rezar con una devoción poco usual en ella. Mejor me salí, tampoco es cuestión de andar asustando a medio mundo. Otra ventaja es que no da hambre. Yo siempre andaba bien hambreado, sobre todo los últimos años ya casi no gastaba en comida, todo se iba en botellas y mas botellas de tequila, y ya al final, de aguardiente.   Otra cosa buena es que uno tiene mucho tiempo para reflexionar, yo no sé si aquí me voy a quedar para siempre o si van a venir los ángeles o los diablos por mí, pero por ahora, reflexiono en lo que fue mi vida y veo que fue una espiral descendente: pasé de muchacho prometedor a bebedor empedernido y de ahí a difunto, lo que me lleva a recordar el suceso por el cual estoy aquí:

 

 Es irónico, los que me conocieron en vida siempre pensaron que la bebida me llevaría a la tumba y en realidad fue así aunque no del modo que ellos se imaginaron. Fue Pascual Rodríguez el que empezó todo, Pascual acababa de regresar de Estados Unidos y estábamos en la cantina echándonos nuestros tragos, recordando viejos tiempos, de repente Pascual dijo que yo siempre le había tenido ganas a Rosita, la esposa del Lic. Castro, un tipo calvo, panzòn y pedante con quien yo nunca habìa cruzado palabra, el era el Gerente del único banco de San Javier,.. Al calor del alcohol le seguí la broma a Pascual, y debo reconocer que dije cosas bastante indecentes al respecto, lo malo es que el Licenciado estaba en otra mesa y oyó el comentario y  se me viene encima, el también traía sus copitas, y recuerdo que sacó una pistola, era pequeñita y me pareció de juguete, me reí y entonces la cara del Licenciado se tornó feróz y supe que iba a dispararme, el tiempo pareció detenerse, traté de arrancarle la pistola al tiempo que sentí un golpe en el pecho, algo caliente que iba derritiendo mis entrañas a su paso, todo empezó a desvanecerse, y luego vino la obscuridad.

 

Nunca he sido vengativo pero la verdad no tengo mucho que hacer, así que me dirijo a la casa del “Lic” como le conocemos todos en San Javier. Se ubica en uno de los barrios mas nuevos, donde las casas son todas iguales y aburridas.

La casa del Lic no tiene nada de extraordinario, mi  calidad de fantasma me permite pasar sin tocar la puerta, es de noche, subo por la escalera y encuentro el dormitorio principal, lo atravieso, ahí en la cama esta el Lic y su esposa, de veras que está buena la vieja, ¿harán el amor los fantasmas?, no lo creo, el cuerpo carece de la consistencia necesaria para eso. La silueta del Lic. Es inconfundible, su sobrepeso es evidente, sonrío y le toco los pies, el Lic. Se estremece pero no se despierta, ahora se los zarandeo muy fuerte,  y entonces sí se para como resorte y con el rostro desencajado…. su esposa también se ha levantado y está toda pálida. Me voy. Suficiente por una noche.

 

Ya llevo una semana visitando  la casa del Lic y cada vez lo disfruto mas, ahora el pobre duerme solo, su esposa se ha ido a otro cuarto, a ella no la molesto, el Lic ha intentado de todo, han traído a un curita a “limpiar” la casa, ha intentado dormir en otros lugares pero yo lo sigo, esto es algo personal. Ahora mismo lo estoy viendo, sus ojos abiertos como platos y con unas ojeras inmensas, testimonio del poco descanso que ha tenido, ya sabe lo que viene, esto sí que es divertido y el ni siquiera sospecha quién es el que lo visita. ¡privilegio  de los difuntos!.

 

Tigrilla. (2002)

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Acerca de tigrilla

Cuentera, viajera, amiguera, me encanta la naturaleza y asombrarme con ella

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  1. holaaaaaaaaaaaaaa
    primero quiero darte las gracias por tu visita en mi pequeño espacio , me encanto que me dejaras esa experiencia tuya .
    aqui veo que hay mucho por leer y lo hare , pero poco a poco , hoy lei ya alguna cosa y no se pero deberias dedicarte a escribir libros tienes el don de la escritura , me encanta como lo haces .
    te mando un besote enorrrrrrrrrme .
    volvere por aqui.

    Responder
  2. oye, gracias por los datos de puerto vallarta, tu eres de alla?
    tomamos 2 tours muy ricos!!!
    luego dare una reseña en mi pag, para que la compares con tus conocimientos.
     
    SOFIA FM

    Responder
  3. Este cuento me hizo pensar en uno de Rulfo, en el que las pelotas de plantas espinosas hacían chirriar la madera de las puertas donde las rozaban. Casi oí las uñas de espinas en ese pueblo… ahora pienso si no serían restregadas en la puerta por un fantasma vengativo…
     
    Soraya me encanta!!
     
    Un abrazote, Tigrita.

    Responder
  4. Ahora me llamo Gloria

    hola..gracias por visitar mi space, eres bienvenida cuando gustes…
    saludos!
    G

    Responder

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