Canal RSS

DORIS

Publicado en

 

Bob O Cathail, Woman with Mirror, Bin Ban Gallery, Tralee, Ireland

 

Doris se acaricia con la mirada, sus ojos tienen un brillo que no se habìa visto en ellos desde los dìas en que recièn estrenada la regla, andaba de novia de Atenor Suàrez. Debiò casarse con èl,  pero no…. se

hizo del rogar… a su mente acudieron las palabras de su abuela: "el que mucho escoge caca coge"  pero, ahora no quiere pensar en eso, sigue miràndose en el espejo de su habitaciòn, se trata de esos espejos antiguos de cuerpo entero que dan servicio a mùltiples generaciones antes de hacerse pedazos, un espejo deslustrado y manchado por los años, pero a Doris hoy no le importa nada eso, pues  , apenas puede creer lo que ve, como por algùn loco encantamiento, el espejo se ha olvidado de la imagen avejentada y triste de la Doris actual, misma que ha reflejado cotidianamente, y en cambio deja ver una Doris rejuvenecida. Se acerca lo mas que puede y se fija en cada detalle de la imagen del espejo, para empezar, la Doris reflejada esta bien peinada, ¿donde quedò el chongo mal hecho y descuidado que usa siempre?, ese que siempre le critica Celerino:
"¿ya te pusiste otra vez esa bola de mierda en la cabeza?" ¿ y las patas de gallo a donde corrieron? la piel alrededor de los ojos es lisa y suave, sin bolsas, y su mirada es tan transparente…   Las arrugas alrededor de la boca, que le salieron por fumar tantos años, ya no estàn, la Doris del espejo viste elegante, traje sastre, medias, zapatos de tacòn, Doris se mira sin poderlo creer, no hay rastros del
mandil manchado de mole a causa de las enchiladas mañaneras de Celerino ni de sus chanclas viejas, obscurecidas y deformadas por un uso mayor al que cualquier chancla es capaz de soportar. Doris se da
cuenta que no es la imagen de su adolescencia, sino mas bien, como si se tratara de una hermana gemela en algùn lugar lejano presumiendo de los resultados de una vida llena de lujo y privilegios. Se trata de una
Doris guapa, deseable, llena de vitalidad y con un aura de señora encopetada como esas que salen en la revista "Quien es Quien" y que hojea curiosa en el supermercado. Doris 1 mira a Doris 2, la del espejo,
como si mirara un milagro, como si el mismìsimo Angel Gabriel se le hubiera aparecido y la estuviera saludando,  sòlo la voz estentòrea de Celerino la saca de la adoraciòn de su propio retablo.
"CARAJOOOOOOO, DORISSSS, ¡YA ES HORA DE COMERRRRR! PINCHE VIEJA QUE TANTO HACESSSS????" Doris se despide con pesar de la imagen y corre a atender al hombre que maneja su destino desde hace 35 años. "¿Porquè traes esa cara de estùpida?, dejate de chingaderas y dame de comer" Doris no dice nada, y obediente sirve la comida de Celerino, "¿y que…porque no te sirves tu? ¿no piensas comer?", "no tengo hambre Cele" "¡¡Carajo sìrvete que no voy a comer solo como perro!!" Doris
obedece, y empieza a engullir todo con velocidad pasmosa, en lo ùnico que puede pensar es en volver a su habitaciòn y mirarse otra vez en el viejo espejo, ¿que imagen reflejara ahora?  "Carajo ¿ hoy que te
traes? come despacio que me das ascooooo" Doris obedece y comienza a masticar todo a paso de tortuga, tan lento que cuando Celerino anda en el postre de arroz con leche nevado de canela ella sigue chupando
el tuetano de los huesos del caldo de colita de res. ¿Mañana que vas a hacer de comer? Doris no ha pensado en eso pero sale al paso, "te hare los tamales de carne de puerco que tanto te gustan". Un eructo sonoro de Celerino fue toda la respuesta mientras èste se levantaba de la mesa. "Irè con los muchachos" dijo, en realidad iba a una casa de putas que abrìa desde temprano. Doris sonrìe por dentro. Liberada de la presencia de Celerino, Doris regresa a su habitaciòn. En el umbral de la puerta se detiene, toma aire y valor, de alguna forma extraña la otra Doris le resulta un poco amenazadora aunque fascinante, pero se lleva una desilusiòn:  el espejo ha vuelto a ser el mismo, ni rastros de la imagen que vio antes, es el mismo espejo viejo y manchado de siempre. Se acerca y examina, toca y recorre con ojos cansados y manos torpes, esperando quizas encontrar algo nuevo, algo que explique lo que vio , pero nada, con una mezcla de tristeza y preocupaciòn, (no estarà volvièndose loca como la tia Gertrudis??) baja a la cocina y le roba una cerveza Montejo a su marido mientras piensa que quizas fue una ilusiòn òptica, quizàs
el chico de los vecinos entrò y le echò algo extraño a su cafè en venganza por haber dado muerte  al Boris, (pinche perro escandoloso)….la Montejo logra relajarla lo bastante como para volver a hacer el intento, total, nada pierde con probar, quizàs deba efectuar algùn rito que ayude a la otra Doris a hacerse visible, sube las escaleras y entra a la habitaciòn, se sienta frente al espejo y cierra los ojos con fuerza, para volverlos a abrir ràpidamente, nada….., recordando alguna imagen vista en la televisiòn intenta, a pesar de su gordura, cruzar las piernas, ponerse derecha y concentrarse,  cierra nuevamente los ojos, los vuelve a abrir, nada, "pinche espejo" se levanta sintièndose una imbècil, se da vuelta para salir de aquel cuarto cuando siente algo extraño, como cuando alguien clava su mirada en uno e instintivamente nos damos vuelta para encontrarnos con esa mirada, Doris casi se cae del susto, ahi esta !!! nuevamente ahi esta, la Doris elegante y distinguida ahi està y la mira con fijeza, extiende una mano fuera del espejo y le hace señas de que vaya, Doris, como en trance, obedece y toma la mano que le ofrecen, camina unos cuantos pasos en direcciòn al espejo y entra en èl, ningùn ojo vio lo que el espejo reflejò esos ultimos instantes, no existìan dos Doris, sòlo una y se alejaba serena y libre en el universo del espejo. Làstima! Celerino se quedarìa eternamente, sin sus tamales de carne de puerco que tanto le gustan.
Tigrilla. Abr. 2006
 

 

 

Anuncios

Acerca de tigrilla

Cuentera, viajera, amiguera, me encanta la naturaleza y asombrarme con ella

»

  1. Me encantó Doris!!! Y qué afortunada, no? A nosotros nos queda sólo aproximarnos a nuestro yo ideal paso a pasito, pero hay que hacerlo porque son muy raros los espejos mágicos como el de Doris… Qué lindo cuento, me gustó mucho. Un abrazo, doña Tigrita.

    Responder
  2. Hola, querida Tigrilla. Volví a leer esta entrada. me gusta mucho. No entiendo cómo o te la comenté antes. ¡Quién pudiera escapar a través del espejo!!!! Este cuento refleja la vida de muchas mujeres, pero de una manera ralmente origina, sino n fuese tuyo el texto, ¿no?
    Me permito actualizarte el link de la imagen, que ya lamentablemente no se ve.
     
    http://www.iol.ie/~solamar/wmirror.htm
    Acá encuentras toda la obra de Bob O\’Cathail. Por si gustas bajarla de nuevo.
    Un beso;
    Diana

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s