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EL FANTASMA DEL MUELLE

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EL FANTASMA DEL MUELLE

 

No  había luna ni estrellas esa noche, la playa se había convertido en un lugar obscuro e irreconocible salvo por el ruido familiar del mar lamiendo la arena .Saqué mi pequeña linterna y apunté su diminuta luz a las tinieblas que me envolvían pero fue evidente que de poco me serviría.

 “Es un hombre que camina encorvado” me había dicho mi primo “aparece como a las 2 de la madrugada, camina un poco por la playa y desaparece a la altura del viejo muelle” yo me había quedado callado, escéptico, pero mi primo me desafió “¿no te da miedo verdad?” en realidad no tenía miedo, creí que aquello era un cuento, una leyenda, algo natural en la gente pueblerina quien tiende a divagar e inventarse otras realidades a falta de elementos interesantes en su propio mundo, yo en cambio venía de la ciudad,  no podía creer cualquier cosa.  Caminé en medio de la obscuridad con el mar a mi lado, pensé en quitarme los zapatos pero los filosos guijarros que adivinaba incrustados en la arena me disuadieron, a ratos mis pisadas arrancaban destellos verdosos-amarillentos a la arena mojada, me remonté a mi infancia cuando de la mano de mi abuelo salíamos en la obscuridad a buscar los “fosforitos” diminutos pedazos de fósforo enredados en el sargazo los cuales al frotarlos con los dedos nos regalaban luces fosforecentes e irreales. La luz de mi linterna se topó con un pez globo muerto el cual bailaba a merced del suave oleaje. Me quedé observándolo con una fascinación mórbida que no sé explicar muy bien.  Cuando alcé mi vista ahí estaba el hombre, supe casi de inmediato que no era un ser humano vivo, su cuerpo irradiaba una luz extraña, como la de los fosforitos pero de una tonalidad menos clara, estaba frente a mí y sonreía de manera extraña, mostrándome una colección de dientes picados en esa boca obscura como la noche. Era un hombre de unos 55 años y vestía a la usanza de los pescadores, en una mano llevaba una cubeta que parecía pesada a juzgar por la inclinación que provocaba en su cuerpo. “¿Usté también va pa´l muelle?” me preguntó con una voz espectral que me dejó helado, hubiera querido echar a correr pero la misma fascinación mostrada hacia el pez hizo que mi mente buscara las palabras para contestar. No fue fácil, mi lengua parecía haberse separado de mi cuerpo y haberme dejado abandonado y mudo a merced de las preguntas del fantasma. “Ehh..ssí” alcancé a contestar casi sin aliento y entonces reparé que el muelle al que se refería él ya no estaba, eran sólo unos cuantos pilotes de madera que quedaban como testigos silentes del muelle que antaño había existido “vamos pues” dijo el hombre y comenzó a caminar, para mi sorpresa,  de pronto me ví caminando junto a él, tenía el corazón a punto de salirse de mi pecho. Noté con horror que los pies descalzos del hombre no dejaban huella alguna en la arena. El hombre comenzó a hablar con esa voz que ponía la piel de gallina “no se que me pasa que a veces veo el muelle roto amigo…..ahora mismo me pasa algo raro…no siento el mar mojándome los pies….tengo que ir a ver al doctor…..” mi cuerpo temblaba casi incontrolablemente y puedo jurar que estaba al borde del desmayo, el fantasma seguía hablando….” a veces siento que estoy agarrando un buen pez pero cuando saco la caña el pez se ha ido o nunca estuvo ahí…..no sé….imaginaciones mías tal vez…..lo que mas me extraña amigo….es que nunca veo el sol….hace mucho que no siento sus rayos sobre mi cuerpo…solo esta negrura…..¡no sabe como extraño el sol amigo!…..” en ese momento llegamos al muelle y el hombre desapareció ante mi vista, me quedé petrificado y luego me desplomé en la arena……mientras regresaba a mi auto, decidí que podía quitarme los zapatos, después de todo no hay nada como sentir el mar y la arena entre los dedos aunque uno se lastime con los guijarros y si eso pasara, el dolor me recordará que aún estoy vivo….decidí que al otro día tomaría un buen baño de mar y sol y por la noche traería a mis hijos a ver los fosforitos, y quizá algún día regrese a mi pueblo costero y deje la ciudad.

 

TIGRILLA

 

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Acerca de tigrilla

Cuentera, viajera, amiguera, me encanta la naturaleza y asombrarme con ella

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  1. nice spaces,my pleasure to here.

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  2. you are welcome!

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  3. muchas felicidades eres toda una escritora woow!!

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